Cuando partimos un negocio necesitamos herramientas que nos solucionen la vida, no que nos agreguen más cosas que hacer.

Porque ya tenemos suficiente. Hay que vender, responder mensajes, preparar cotizaciones, publicar, cobrar, ordenar clientes y, entre medio de todo eso, encontrar tiempo para pensar cómo hacemos crecer el negocio.

Y en ese proceso el presupuesto importa. No porque tengamos que buscar siempre lo más barato, sino porque cuando estás comenzando, validando una idea o intentando hacer crecer una empresa, cada nuevo gasto debería tener sentido.

Por eso siempre me han gustado las herramientas que te permiten probar primero, entender si realmente te sirven y después decidir si vale la pena seguir invirtiendo en ellas.

Una de ellas es Mailrelay, una plataforma de email marketing cuya cuenta gratuita permite actualmente enviar hasta 80.000 emails al mes y gestionar hasta 20.000 contactos.

Y acá hago una pausa, porque esto me parece hermoso.

Sí, leíste bien: 80.000 emails al mes. Gratis.

No necesitas tener 20.000 contactos para aprovecharlo ni tampoco enviar decenas de miles de correos desde el primer día. Lo interesante es tener espacio suficiente para comenzar, aprender, equivocarte y comprobar si el email marketing realmente funciona para tu negocio antes de tener que destinar presupuesto a la herramienta.

Para mí, ese es el verdadero punto de partida.

Antes de buscar más clientes, mira a los que ya llegaron

Cuando queremos aumentar las ventas, muchas veces nuestra primera reacción es salir a buscar más personas. Queremos más seguidores, más alcance, más publicidad, más visitas a la página y más potenciales clientes preguntando por nuestros productos o servicios.

Y claro que necesitamos seguir captando clientes.

Pero hay una pregunta que a veces dejamos de lado:

¿Qué estamos haciendo con las personas que ya nos conocen?

Piensa en ese cliente que te compró hace seis meses y nunca más supo de ti. En la persona que pidió una cotización, mostró interés, pero finalmente no compró. En alguien que descargó una guía desde tu página web o dejó sus datos preguntando por un servicio.

Muchas veces todo eso queda repartido entre una planilla, WhatsApp, el correo electrónico y nuestra propia memoria.

Y después volvemos a empezar desde cero buscando nuevas personas.

Ahí es donde el email marketing comienza a tener sentido. No se trata de llenar la bandeja de entrada de promociones, sino de mantener una relación con personas que en algún momento ya demostraron interés en lo que haces.

Puedes contarles algo nuevo, compartir contenido útil, presentar un producto complementario o simplemente mantenerte presente hasta que llegue nuevamente el momento de compra.

No necesitas miles de contactos para comenzar

Cuando lees que Mailrelay permite gestionar hasta 20.000 contactos puede parecer una cifra lejana si tu negocio recién está armando su primera base.

Pero da lo mismo si tienes 100.

Parte con 100.

Supongamos que ya tienes una base de 1.000 contactos y decides enviar un newsletter una vez por semana. Eso significaría aproximadamente:

1.000 contactos × 4 envíos mensuales = 4.000 emails al mes.

Frente al límite de 80.000 envíos mensuales, estarías utilizando apenas un 5% de la capacidad disponible.

Incluso si tu base creciera hasta 10.000 contactos y mantuvieras el mismo ritmo de un correo semanal, estaríamos hablando de:

10.000 contactos × 4 envíos = 40.000 emails al mes.

Todavía quedarías dentro del límite gratuito informado actualmente por Mailrelay.

Esto entrega algo que considero especialmente valioso cuando estás haciendo crecer una empresa: margen para probar sin tener que tomar inmediatamente una nueva decisión de gasto.

La cuenta gratuita no sirve solamente para enviar correos

Ahora, si la cuenta gratuita permitiera enviar 80.000 emails pero nada más, la propuesta sería bastante menos interesante.

La plataforma también incorpora herramientas para organizar contactos, crear grupos, etiquetas y segmentos, configurar automatizaciones, revisar estadísticas, construir formularios y landing pages y diseñar los correos desde un editor visual.

En simple, algunas de las cosas que puedes resolver son estas:

Si hoy necesitas…Con Mailrelay puedes…
Mantener contacto con tus clientesCrear y enviar newsletters
Ordenar una base que comenzó a crecerGestionar hasta 20.000 contactos
Diferenciar públicosCrear grupos, etiquetas y segmentos
Reducir tareas repetitivasCrear flujos de automatización
Entender qué contenido funcionaRevisar aperturas, clics y estadísticas
Captar nuevos contactosCrear formularios y landing pages
Diseñar correos de manera más simpleUtilizar un editor visual con funciones de IA
Resolver dudasAcceder a soporte en español

Estas funcionalidades están descritas actualmente en el sitio oficial de Mailrelay y en su sección de funcionalidades.

Lo bueno es que no necesitas implementar todo al mismo tiempo.

De hecho, probablemente no deberías.

Puedes comenzar resolviendo un problema específico y avanzar a medida que entiendes mejor la herramienta y, sobre todo, a tus clientes.

Automatizar lo repetitivo para recuperar tiempo

Cuando estamos emprendiendo tendemos a hacer muchas cosas manualmente. Mientras la cantidad de clientes es pequeña, funciona. El problema aparece cuando comenzamos a repetir una misma tarea diez, veinte o cien veces.

Imagina que creaste una guía para captar potenciales clientes y alguien deja sus datos voluntariamente para descargarla.

Podrías revisar cada nuevo registro, buscar su correo y enviarle la guía manualmente. Después podrías anotar en alguna parte que deberías volver a escribirle en unos días.

O podrías crear un flujo sencillo: la persona se registra, recibe automáticamente el contenido y después de algunos días recibe otro correo relacionado.

Si además hace clic en información sobre un determinado servicio, puedes utilizar grupos, segmentos o etiquetas para comenzar a entender mejor qué le interesa.

Mailrelay dispone de automatizaciones y flujos que permiten trabajar con distintas condiciones y acciones. No significa que tengamos que automatizar toda la relación con nuestros clientes, pero sí podemos dejar de ocupar tiempo en tareas que no necesitan que estemos nosotros ejecutándolas una por una.

Y cuando estás haciendo crecer una empresa, eso importa bastante.

Porque el recurso limitado no siempre es solamente el presupuesto.

Muchas veces es el tiempo.

Enviar está bien. Mirar qué pasó es mejor

Otra de las ventajas de trabajar con una herramienta de email marketing es que puedes comenzar a mirar qué ocurre después de presionar “enviar”.

Esto parece obvio, pero muchas veces hacemos marketing sin detenernos a revisar los resultados. Publicamos algo, enviamos una promoción y rápidamente pasamos a lo siguiente.

Mailrelay permite revisar estadísticas como aperturas, clics y rendimiento de los enlaces de las campañas.

Entonces podemos empezar a hacernos mejores preguntas.

¿Qué asunto consiguió más aperturas? ¿Qué enlace recibió más clics? ¿Qué contenido despertó mayor interés? ¿Hubo algún producto o servicio que destacó sobre los demás?

No necesitas convertirte en especialista en analítica para utilizar esta información. Basta con observar lo que ocurre y utilizar ese aprendizaje en tu próximo envío.

Finalmente, emprender tiene bastante de eso: probar algo, mirar qué ocurrió, ajustar y volver a probar.

También puedes utilizar el email para captar nuevos contactos

Hasta ahora hemos hablado principalmente de personas que ya conocen tu empresa, pero también puedes utilizar este canal como parte de una estrategia de captación.

Supongamos que tienes una empresa de servicios y preparas una guía que se llama:

“5 cosas que deberías revisar antes de contratar este servicio”.

La compartes en tus redes sociales y diriges a las personas a una landing page. Quien está interesado deja voluntariamente sus datos para recibir la guía y, desde ese momento, puedes mantener una comunicación relacionada con ese interés.

Mailrelay dispone de landing pages y formularios para implementar este tipo de acciones.

La diferencia es importante. Ya no estamos hablando solamente de alguien que vio una publicación mientras hacía scroll. Estamos hablando de una persona que realizó una acción concreta porque el tema que estás trabajando le interesó.

Eso sí, siempre debemos hacerlo respetando el consentimiento de las personas y la normativa de protección de datos aplicable. Tener capacidad para enviar miles de correos no significa que debamos escribirle a personas que nunca aceptaron recibir nuestras comunicaciones.

Diseñar un newsletter tampoco debería convertirse en otro trabajo

Otra barrera habitual cuando comenzamos con email marketing es el diseño.

Podemos pensar que necesitamos conocimientos técnicos, saber programación o dedicar varias horas a crear cada correo. Pero una herramienta de este tipo debería justamente evitar ese problema.

Mailrelay cuenta con un editor visual para construir boletines utilizando textos, imágenes, botones y otros elementos, además de incorporar funciones de inteligencia artificial orientadas a facilitar la creación de los contenidos.

Y esto vuelve a la idea con la que comenzamos este artículo: necesitamos herramientas que nos ayuden a avanzar.

No herramientas que nos obliguen a aprender una nueva profesión para poder utilizarlas.

Imagen sugerida para esta sección: captura del editor visual o dashboard de Mailrelay creando una campaña.

Texto ALT: Panel de Mailrelay para crear una campaña de email marketing.

El soporte también forma parte de una herramienta

Hay algo que casi nunca miramos hasta que lo necesitamos: el soporte.

Una herramienta puede no costarte dinero, pero si cada vez que tienes un problema terminas ocupando varias horas buscando tutoriales, videos y respuestas en internet, el costo aparece de otra manera.

Tu tiempo también tiene valor.

Mailrelay es una herramienta española, mantiene su plataforma y documentación en español y ofrece soporte mediante diferentes canales, incluyendo chat, tickets y teléfono. Puedes revisar las alternativas disponibles directamente en su centro de soporte.

Para alguien que está comenzando con email marketing, tener la posibilidad de resolver una duda en español puede hacer bastante más simple la implementación.

Quizás no necesitas salir inmediatamente a buscar otros 200 clientes

Volvamos al ejemplo de una empresa que ya tiene 200 clientes.

Son 200 personas que confiaron en tu empresa, pagaron y probaron tu producto o servicio.

Pero terminaste la venta y nunca más hablaste con ellas.

Antes de concentrarnos solamente en encontrar otros 200 clientes, podríamos preguntarnos qué más necesitan los primeros 200.

¿Existe algún producto complementario? ¿Podrían volver a necesitar tu servicio? ¿Hay información que podrías compartirles? ¿Tienes algo nuevo que podría interesarles?

Ahí una base de contactos deja de ser simplemente una lista de correos.

Comienza a convertirse en una forma de mantener relaciones.

Y eso cambia bastante la manera de mirar el email marketing.

El beneficio está en poder probar antes de decidir

No creo que una empresa tenga que buscar que todo sea gratis.

Para crecer hay que invertir.

Pero también tenemos que aprender cuándo tiene sentido invertir y en qué hacerlo.

Si nunca has trabajado el email marketing y todavía no sabes qué resultados puede generar en tu empresa, una cuenta que actualmente permite gestionar hasta 20.000 contactos y realizar 80.000 envíos mensuales te da suficiente espacio para probar.

Puedes ordenar tu primera base.

Crear una campaña.

Automatizar una tarea sencilla.

Mirar los resultados.

Aprender.

Y después decidir.

Ahí, para mí, está uno de los principales beneficios de la cuenta gratuita de Mailrelay: puedes profesionalizar este canal sin tener que destinar presupuesto a la plataforma desde el comienzo.

Puedes conocer Mailrelay y revisar su cuenta gratuita directamente desde su sitio web.

Y no importa si hoy tienes 50 contactos, 100 o 5.000.

Parte con los que ya tienes.

Porque a veces estamos tan preocupados buscando al próximo cliente que olvidamos algo mucho más simple:

seguir conversando con los que ya llegaron.